Una de las dolencias más frecuentes en la población, es el desgaste del esmalte dental frontal. Los motivos pueden ser variados, pero generalmente apreciamos pequeñas roturas que suelen perjudicar a la estética del que lo padece.
Este desgaste puede dar pie a que diversos problemas y enfermedades producidas por bacterias, que aprovechan la mayor debilidad de estas piezas que pierden el esmalte que las protege, quedando expuestas a diversos riesgos que se podrían evitar. Los tipos más habituales de desgaste dental son:
1. Fricción, generalmente ocasionada por forzar al diente a la hora de cepillarlo con una fuerza excesiva. Esto termina por deteriorarlo.
2. Erosión, por lo general causada por la edad, debido a la propia masticación, aunque también puede darse por dolencias como el bruxismo.
3. Abrasión, desgaste a consecuencia de la ingesta de algunas comidas o medicamentes que afectan a nuestros dientes.
Existen algunas soluciones, como férulas y diversos productos que no corrigen pero pueden ayudarnos con el dolor y la sensibilidad (pastas de dientes). Una buena alimentación, acudir al especialista en los tiempos en que se le indiquen y el mantener una correcta higiene bucodental puede ayudarnos a prevenir y evitar este tipo de dolencias.
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